Proceso psicofísico normal tras una lesión
Tras una lesión física, bastante común en el tenis competitivo actual, el tenista vivencia cambios bruscos de su conducta, ya sea por la imposibilidad de continuar con el entrenamiento, como por la carga emocional que ello implica.
Tras este acontecimiento su conducta será considerada como normal en tanto satisfaga el siguiente proceso:
1) Se produce la lesión (por ejemplo, el esguince de tobillo).
2) Se le quita importancia (“no pasó nada”).
3) Se niega la lesión como algo permanente, que necesita atención primaria ("para que voy a ir al médico?").
4) Se generan comportamientos de aislamiento y soledad como respuesta emocional ante la aceptación de estar lesionado.
5) Surgen conductas de irritación, generado por la imposibilidad de intervenir en entrenamientos o competencias próximas.
6) Puede generarse depresión luego de las intervenciones primarias de la lesión, y respecto a las negativas a seguir en actividad por algun tiempo.
7) Comienzan comportamientos de aceptación y naturalización de la lesión como consecuencia de sentirse mejor.
8) Etapa de esperanza y desdramatización de la situación vivida ("al final me lesioné como David Nalbandián, y ahora está igual o mejor que antes él").
Claro está que cada deportista pasará por las distintas fases, o algunas, de una manera particular según sea su lesión y el deporte que practica.



