Emociones auténticas
Las Emociones Auténticas, llamadas así porque son las mismas que se observan en los animales superiores (en forma primitiva) son 5: 3 Desagradables y 2 Agradables.

Algo importante para aclarar es que si bien las Emociones Auténticas Desagradables no son placenteras, no por ello siempre son malas o perjudiciales para la vida.
Cada Emoción forma parte de la programación genética que poseemos, y por ende tiene una función y sentido positivo para la supervivencia de los seres vivos superiores. Esto encierra aspectos filosóficos y pragmáticos, pero en esta nota, me propongo dar una definición clara acerca de cada una de estas Emociones:
1. Placer, Alegría: Abarca una gama muy amplia: desde reírse por un chiste a la satisfacción de haber creado algo, terminar una tarea, disfrutar de un deporte, etc. Su utilidad sería el mantenimiento de la motivación para seguir haciendo algo, especialmente si la situación es a largo plazo, e implica tolerar situaciones aburridas o desagradables, pero que apuntan al Placer Final. Son estados internos de ánimo. Pero no siempre lo que nos gusta, nos conviene o hace bien!
2. Afecto: Sirve para indicar la atracción emocional, dar y recibir caricias, recibir y dar protección y apoyo, determinar y mantener nuestras relaciones mas próximas. Es importante diferenciar el Afecto, que es una emoción, de la atracción sexual, que es mas que una sensación corporal o fisiológica. Estas son las primeras 2 Emociones Auténticas Agradables, ahora pasemos a las 3 Desagradables.
3. Miedo: Es una Emoción muy amplia, ya que contiene a muchas más. Y si bien es desagradable, nos ayuda a salvar la vida propia y la de otros. No sentir miedo nos conduciría a diversos grados de auto o heterodestrucción. Pensemos en un Jugador Compulsivo que sólo disfruta apostar el todo por el todo, sin temer a perder mucho más que lo material. Por lo tanto, el realmente valiente es quien actúa a pesar de sentir miedo.
4. Bronca, o Rabia en los animales: nos es útil para defendernos, poner y ponernos límites, demostrar lo que nos molesta de los demás. Obviamente, es necesario expresarla de manera no ofensiva; imaginensé a alguien que le chocan el auto y se agarra a las trompadas con el autor. Cómo dice un colega: Si le sale mal, va al hospital, y si le sale bien termina declarando en la comisaría y a veces juicio mediante. Por ello es necesario actuar asertivamente, en vez de explotar como un volcán. Muchas veces es la baja autoestima y la culpa lo que impide emplear adecuadamente la Bronca.
5. Y la Tristeza: Nos permite aceptar las pérdidas: de seres queridos, objetos, cargos, competencias deportivas, de las ilusiones, etc. Por ello, luego de una derrota deportiva, es natural sentir Tristeza, y será el análisis positivo, sin autocrítica lo que conducirá a mejorar el rendimiento; ya que de los errores se aprende!
Nota: Esta información deriva del libro “Análisis Transaccional Integrado, III Edición, de Roberto Kertesz, Ed. IPPEM.



